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Era las 7:00 a.m  cuando  Mónica llegó a un inmenso salón donde muchos jóvenes como ella esperaban con expectación.

Uno a uno se fueron colocando en las sillas del auditorio y las historias empezaron a surgir:

-“Yo vengo de Santa Elena, Usulután. Mi papá es agricultor de una pedacito de tierra…..yo nunca iba a poder asistir a la universidad…él no podía pagarla. Pero me decidí y empecé a buscar becas hasta que encontré el lugar de donde quería graduarme y gracias a las buenas notas que sacaba en el  Instituto estoy aquí…voy a ser médico.”

 - “Mi mami  y mi hija viene conmigo….yo me embaracé en segundo año, pero no quise quedarme solo como bachiller, al final debo esforzarme por mi hija. Seguí estudiando y me gradué de bachillerato….quiero ser abogada, de esas que trabajan con los migrantes.” 

Mónica escuchaba con atención cada uno de los testimonios que recibía y comprendió que era una de todas esas personas talentosas que ese día recibirían una oportunidad de continuar sus estudios superiores.

En su mente, pasaban imágenes de sus años en el colegio. Recordó sus estudios de primaria, profesores y amigas que compartieron sus momentos de niñez. En la adolescencia hubo más dificultades, papá perdió su empleo y los ingresos disminuyeron en el hogar, a tal  punto que le explicaron que no podrían correr con gastos universitarios. Su angustia fue muy grande y cuando pensó que hasta ahí llegarían sus aspiraciones, una profesora le dijo que su colegio tenía un convenio con la USAM y que con su calificaciones tendría la oportunidad de continuar. El alma le volvió al cuerpo e inició el proceso para ser aceptada como becaria….y hoy estaba ahí….sentada y orgullosa, esperando escuchar su nombre.

Llegó el momento…….,  las autoridades de la Universidad Salvadoreña Alberto Masferrer tomaron sus asientos en la mesa de honor que había sido dispuesta para ellos. La entrega de becas iniciaba y los estudiantes de nuevo ingreso sonreían y esperaban con excitación recibir su diploma que los acreditaba como becados en las carreras profesionales que tanto habían soñado.  

 

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